martes, 29 de junio de 2010

CAPITULO 6

CAPITULO 6

-¿Ferdinand?- pregunte mi entras caminábamos

-¿si?

-¿me levaras con tu familia?

-si, por que ¿no quieres ir?-dijo haciendo cara de perrito

Reí sordamente.

-es solo que, hace demasiado tiempo, que no estoy con alguna familia-dije triste

-OH, pues considérame a mi como tu hermano menor-dijo dándome una sonrisa, era un amor, lo abrace

-gracias cariño-le susurre en el oído

-vamos o papá se molestara-dijo, tomándome del brazo y haciendo que corriera, corría muy rápido y era muy alto media 1,68, para su edad era muy alto, tenia un raro peinado, que no había visto jamás, pero era muy guapo.

Pasamos por un bosque, muy hermoso por cierto, y llegamos a una cabaña pequeña, muy centrada y oculta.
Ferdinand, toco la puerta y abrió un chica, muy linda, que le sonrío con un suspiro, pero su mirada cambio cuando me vio.

-tranquila Emile-dijo Ferdinand-yo la traje

-¿por que?-dijo ella como con repugnancia

-por que, tiene un fabuloso don, puede tener tu don, hace rato fue increíble la hubieras visto, fue fascinante- dije sonriendo

-¿Y?- dijo ella aun pegada en la puerta

El se puso serio

-por que quiero que hable con papá-dijo

-bien, como quieras-dijo ella, apartándose para que pasáramos

-¿Dónde esta el?-dijo Ferdinand

-Salio a cazar con los demás, yo me quede a esperarte-dijo suspirando

-ah esta bien-dijo el, y me llevo a una pequeña sala, y nos sentamos

-¿cuantos hermanos tienes exactamente?-dije

-pues…-se puso la mano en la barbilla y pensó- como diecisiete, pero muchos se fueron para seguir su camino, y ahora solo quedamos cuatro, yo, Emile, Estelle, Louis, y mi padre Marc.-dijo feliz

-WOW-dije

-si lo se-dijo

Esperamos un poco, y platicábamos de cosas sin importancia como a donde he viajado a quienes he conocido, y así. Le hablaba de todos mis viajes, y las personas que conocí cuando vivía en Rumania. Y en Paris. Se reía o abría la boca sorprendido.

Su hermana Emile, llegó.

-llego papá-dijo y se fue. Aunque tenía mal carácter (al parecer solo conmigo) tenía que admitir, que tenía gracia, su cabellera que llega hasta sus hombros de un color rubio obscuro, y sus ojos de un café chocolate muy bonitos.

Los ojos de Ferdinand brillaron y me dedico una gran sonrisa.

-Mi padre es una de las mejores personas que puede haber, es muy amable-dijo, me tomo de la mano y me jalo hasta la entrada de la casa.
Por lo que había visto la casa, era hermosa, pero no tenían mucho, parecían personas con falta de dinero.

Llegamos y ellos iban entrando a la casa.

Quede totalmente anonadada, los dos hombres que acababan de entrar eran totalmente hermosos. Junto a la chica que los acompañaba, tenía una mirada dulce y llena de simpatía

Ellos me miraron con confusión, pero al parecer supieron lo que sucedía.

-¿es ella?-dijo un chico con una cabellera de un color rubio obscuro, y unos ojos azul rey, tenía un cuerpo grande y musculoso, como todos los hombres de esta época.

-Así es-dijo Ferdinand

-Bueno, es un placer que estés aquí mi nombre es Estelle Fabianne-dijo un chica un poco mas baja que yo dándome dos besos en cada mejilla, tenía una cabellera negra con unos ojos café obscuro, era demasiado bella. Y simpática.

-Hola yo soy Christy Amelie Giacometti Bianacci-dije dije dando unas de mis mejores sonrisas.

El chico que había preguntado por mi suspiro

-Yo soy Louis Maxime-dijo el, tendiéndome una mano, yo la tome sin dudar.

-un placer-dije soltando mi mano

-Bueno pequeña, yo soy Marc Corbett-dijo el. Tenía la cabellera corta y de un hermoso café, sus ojos eran azul cielo brillante que te penetraban.

-un gusto-dije un poco nerviosa

-¿Y que te trae por aquí?-dijo el

Antes de decir algo me interrumpieron

-Yo la traje-dijo Ferdinand a mi lado – Quería que vieras su increíble don-dijo sonriente

-Así ¿y cual es?-dijo Marc interesado

-Ella puede tomar dones-dijo como si le faltara el aire

-¿Cómo?- dijo Emile ansiosa

-Si ella tomo el Mio- dijo Ferdinand, todos lo miraron con cierta preocupación-No, aun lo sigo teniendo-dijo con un suspiro, adivinando lo que pensaban

-Eso parece increíble- dijo Louis

-¿Te importaría mostrárnoslo?-dijo Marc

-La verdad, no se como lo hice- dije avergonzada

-Ah- dijo el

-Pero si lo puede hacer-dijo Ferdinand perdiendo su paciencia

-Bueno, te parece si vienes mañana, y hablamos-dijo Marc

-Yo… Bueno, no lo se- dije

-Por favor-dijo Ferdinand haciendo cara de niño pequeño, era totalmente adorable

Suspire sonoramente

-Bien, como quieras-dije

-¡Si!-dijo el feliz

-Estaré encantada de que vengas hablaremos de todo, a mi hermana no le gusta tanto hablar, ella es mas seria, pero tu te ves diferente ojala podamos ser amigas-dijo ella sonriente

-Yo también lo espero-dije sonriéndole –Creo que es mejor que me vaya-dije

-OH-dijo Ferdinand

-No tranquilo-dije al ver que se ponía triste-¿Que tal si mañana pasas por mi?- dije acariciando su pelo

-Perfecto. ¿Pero en donde vives?-dijo el

-Cerca de las montañas, que están cerca de la cuidad, será fácil de que la encuentres, es muy grande-dije

-Bien-dijo el

Voltee a ver a los demás, me observaban, fijamente viendo como me despedía del niño.

-Hasta mañana-dije

-Si, hasta mañana-dijo Louis y Estelle

Salí de la pequeña cabaña, y trate de recordar, como llegue hasta allí, estuve allí, pero todo era un completo silencio, no se oía ni un solo animal, nada.

Percibí un olor, que no olía desde varios años, era el, me puse nerviosa, estaba justo detrás de mi.

-Princesa, ¿que haces sola por aquí?-dijo el

-Lo mismo te pregunto-dije segura, y volteando a verlo

-Sabes, no he estado tan solo, he estado con muchas mujeres, claro que ninguna sobrevivió la noche-dijo riéndose

-Vaya te has divertido mucho-dije, mientras continuaba caminando hacia mi castillo, sentí como el me seguía.
Salí del bosque y seguí caminando através de la cuidad.

-Sabes… no he encontrado una chica que pueda durar tanto, pero me gustaría-dijo el tomándome por el brazo, lo fulmine con la mirada, su belleza era aun mas extraordinaria de cómo lo recordaba.

-Lo siento pero no estoy interesada-dije quitando su mano de mi brazo. Me tomo de la barbilla y me dio un beso rápido, una corriente eléctrica paso a través de mi, pero el hormigueo que debería de pasar nunca sucedió, no obtuve su don, solo obtuve una extraña reacción. Me miro a los ojos y me sonrío.

-Nos vemos-dijo y se desvaneció. Me quede allí esperando a que algo pasara y nada, me lleva mis dedos a los labios.
Seguí mi camino, mientras continuaba pensando en lo que paso.

“¿Por qué lo hizo?, es la primera ves que lo hace, solo juega conmigo… todo me pasa a mi”

Suspire sonoramente.

Llegue a mi casa lo mas rápido que pude, ya que llegue me fui a la cocina. Solo quería algo de vino.

-Ese desgraciado, ¿Cómo se atreve?-susurre mientras tomaba una copa de vino.

Me fui a mi habitación, y me recosté en mi cama, pensaba en ese calido y fortificante beso, no recordaba cuando me habían besado tan delicadamente. Era casi como cuando di mi primer beso.

1 comentario:

  1. me acabo de encontrar tu blog y me gusta mucho tu historia, es diferente a muchas que he leido y me encanta.
    Espero con muchisimas ganas el proximo capitulo.
    te sigo.

    por cierto intentare comentar siempre que pueda.

    bs, britt

    ResponderEliminar