sábado, 26 de junio de 2010

CAPITULO 5

CAPITULO 5

Pasaron varios años, me iba a cada uno de los pueblos de Francia cada 4 años, tenia que cambiar de sirviente cada año y eso me aburría, después este ultimo pueblo ya era hora de que me fuera a mi siguiente destino, ya estábamos en 1988, y seguía haciendo lo mismo, también continuaba haciendo mis vestidos y cada ves iba mucho mejor, en los varios pueblos y ciudades que estuve aprendí demasiados idiomas y me encantaba, me encamine a Rusia, no me gustaba tanto el lugar pero lo intentaría, el vampiro que me había convertido no lo había vuelto ver desde que estaba en Paris, en Rusia, era todo muy distinto, pero casi o mas hermoso, había muchas personas que se veían amables, y algunos incluso apuestos.
Mucha gente miraba a la recién llegada.

-Добро пожаловать, мисс, я надеюсь, вам нравится этот город, мы рады, что ее здесь (bienvenida, señorita, espero que le guste esta ciudad, estamos encantados de tenerla aquí)-me dijo, un señor, algo viejo.

-Большое спасибо (muchas gracias)-dije, desde la ventana de mi carruaje, solo quería llegar a mi nuevo castillo e ir a ver las tiendas y los apetitosos humanos rusos.


Llegamos a un pequeño castillo, que era muy hermoso, lleno de plantas, y un pequeño lago a la derecha algo rustico.
Les dije a mis sirvientes que acomodaran todo en mi habitación, y que volvería en 4 horas, exactamente en el crepúsculo.

Me fui a varios lugares, y tiendas enormes pase por algunos monumentos de hace siglos, y muy curiosos, estaba viendo la estatua de un hombre que era amigo de mi padre, que salvo a Rusia de una guerra. A mi izquierda me hablaron.

-así que tu eras la del olor-dijo un chico como de 14 o 15 años

-¿perdón?-dije confundida

-¿tu eres la vampirita?-dijo viéndome de arriba abajo, realmente me había intimidado

-¿c-como sabes eso?-dije nerviosa

-soy un vampiro, al parecer, todavía no tienes bien agudizados tus sentidos, para no haberme olido-dijo el

-oye perdóname si no estoy consiente de todo lo que pasa a mi alrededor-dije defendiéndome

Sonrío de una manera muy bonita

-lo siento, a veces me pasa se muy frío pero es por culpa de mi don-dijo acusándose

“este niño también conoce su don, no puede ser soy la única que no conoce o no tiene su don”

-¿estas bien?-dijo el niño, sacudí mi cabeza y le sonreí

-por supuesto, y dime ¿como te llamas?

-Ferdinand Frederic- dijo tendiéndome la mano- ¿y tu eres?

-Christy Amelie Giacometti Bianacci- dije tomándola

En ese momento sentí como si algo muy caliente me recorriera el cuerpo, era como fuego.
En esos momentos lo vi todo rojo, voltee a ver un árbol que se encendió, ¡¿Qué acabo de hacer?! Encendí un árbol solo con verlo, ¿que diablos esta pasando?

Ferdinand me miro sorprendido, y con la boca abierta en una perfecta O.

-TOMASTE MI DON-dijo como si le faltara el aire-¿Cómo lo hiciste?

-no lo se-dije-pero ¿que diablos hace tu don?

Bajo la mirada, y me sonrío

-bueno cuando miro las cosas, estas se incendian… pero solo si quiero, pero a veces se descontrolan por algunos de mis sentimientos-dijo el, quede atónica

-¿pero lo puedo controlar?-dije, queriendo un si por respuesta

-por supuesto, solo debes de pensar, en el agua el hielo, en todo eso-dijo viéndome como si fuera un espectáculo, cerré los ojos y me imagine en la nieve, en una playa, en todo. Ya no sentí el calor en mi cuerpo, pero estaba segura que ese don seguía en mi.


Suspire sonoramente.

-listo- dije abriendo los ojos sonriéndole

-fascinante-dijo para el – el tal vez deba saberlo-decía de nuevo para el

-¿Quién debería saberlo?- pregunte curiosa

-mi familia- dijo sonriente

-¿toda tu familia es de vampiros?- se río

-si, pero no somos sus hijos es decir el nos acogió, somos adoptados, nos encontró cuando ya estábamos convertidos, pero en diferentes lugares.- dijo sonriendo ante algún recuerdo

-¿cuantos años tienes?- pregunte, quería saber cuantos “vampiricos” tenía

-tengo 15 en años humanos, y de vampiro, unos 155-dijo, tenia poco siendo vampiro.

-¿Cómo puedes saber, tanto de olores de vampiro y todo eso, si eres mas joven que yo? –dije

-por que mientras tú comprabas ropa, mi papa me decía, que debía hacer en estos casos-dijo orgulloso

-Ah-dije recelosa, por que el supiera mas que yo

1 comentario:

  1. me acabo de encontrar con tu blog y me gusto muchisimo la historia es muy buena.
    sigue asi
    te leo

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