domingo, 20 de marzo de 2011

 Mientras pasaba por el blog de una tocaya Fernanda Chassier me di cuenta, que recomendo un asombroso blog 

http://treasoandfair13.blogspot.com/

El plesagio se me hizo muy enretenido, veanlo por cierto tambien recomiendo el blog de Fernanda 

http://chassierinsecret.blogspot.com/

Quiero que me perdonen por no haber subido por todo este tiempo pero no estoy segura de continuar con mis blogs. Pronto publicare lo juro por mi vida, pero tengo que corregir todos mis detalles estoy teniendo mas experiencia como escritora, y tomo encuenta que mis blogs no estan tomando el camino que quería, por eso necesito tiempo para poner todo en orden pero no me olvido de usd, nuncaa!

lunes, 16 de agosto de 2010

Capitulo 10



Capitulo 10


La clase pasó rápidamente, la verdad Jake me había parecido un gran chico, y era muy amigable.


-Bueno nos vemos luego-dije, tomando mi mochila


-Espera, que clase te toca…-dijo


Tome mi horario y lo vi rápidamente


-Música-dije sonriente, realmente era excelente tocando varios instrumentos, como el violín o el piano y algo la guitarra.


-OH bueno creo que te veré luego en ese caso-dijo el


-Oye-dije provocando que volteara a verme


-¿Si?-dijo el


-¿Me puedes indicar mi siguiente clase?- dije


-Claro-dijo el con una sonrisa


Un chico del salón se me acerco.


-Hola preciosa-dijo el chico que era apuesto pero era todo un idiota


-Lo siento tengo que ir a mi siguiente clase-dije sacándole la vuelta


Jake me siguió, y me iba indicando cada salón.


-Y este es el de música-dijo el señalando el salón


-Gracias Jake en serio lo aprecio-dije


-No te preocupes linda-dijo, yo sonreí


Entre al salón, y paso lo mismo que hace 45 minutos, las miradas presentaciones, y compañera de mesa.
Llegue a su lado, le sonreí y ella hiso lo mismo.


-Hola, soy Christy…-Dije, Esta vez no diría mi nombre completo a menos que preguntara


-Hola Christy, soy Scarlett Adams-dijo ella dándome la mano


-Es un gusto-dije


-Cual es tu apellido, perdón pero he oído que es algo exótico-dijo ella


Yo sonreí


-Es Giacometti Bianacci-dije


-Vaya es genial


-Gracias


-Christy-dijo la profesora


-¿Si?-dije


-¿Sabes tocar algún instrumento?


-Si, en preferencia el violín y el piano –dije


-¿Puedes pasar enfrente a mostrarnos?-pregunto curiosa


-Por supuesto-dije yendo por el violín


-Espera-dijo la profesora – Christopher, ¿puedes acompañarla en el piano?


-Pero no se que tocara-dijo una perfecta figura, parada detrás de mí, absolutamente hermoso para ser humano. Genial ya estaba delirando. Tenía el pelo rubio, y tenía la piel de un bronceado claro, que le quedaba perfectamente.


Cerré mis ojos, y empecé a tocar, cada nota que pasaba, cada sonada toda, era tal y como la recordaba, no la tocaba desde hace siglos, como extrañaba el sonido que provocaba, sentía que fluía através de mi, cada nota que subía. El chico me empezó acompañar y cada nota que tocaba era perfecta con mi música, cada tecla que sonaba era parte de algo mágico.


Terminé de tocar, y abrí mis ojos. Todos tenían abierta su boca en una O, la maestra tenía lágrimas en los ojos.


-Fue una tonada maravillosa-dijo ella, sollozando


-Gracias-dije


-Puedes ir a sentarte-dijo la profesora


-Bien-dije


Me senté en mi lugar, y Scarlett me miro con ojos bien abiertos, y queriendo llorar.


-Vaya cuando tocas realmente llegas al fondo-dijo ella


Reí en sordo


-Me gusta como tocas-dijo ella


-Gracias, aprendí del mejor-dije


-¿Quién?-dijo ella


-Mi padre-dije suspirando


-Que genial- dijo sonriendo, y le conteste con una sonrisa –oye, ¿Qué te pareció Christopher?


Reí ante eso.


-Es guapo-dije


-Lo se, trae loca a todas las chicas de primero hasta el último año-dijo


-¿Si?-dije la verdad no me parecía extraño


-Así es, pero en mi clase pasada, llego un chico absolutamente hermoso en serio, creo que se llamaba Louis


Reí sordamente


-¿Qué pasa?-dijo ella


-Es solo que el… es mi hermano-dije riendo.


-Ah, ¿enserio?


-si


-Vaya, creo que deben ser toda una familia de hermosos-dijo susurrando


Yo reí ante la expectativa


Sonó la campana para ir a comer.


-Me tengo que ir-dije tomando mis cosas


-Bien nos vemos-dijo ella- Puedes sentarte con nosotras si gustas


-Gracias-dije yéndome


Fui al salón de Ferdinand, que le tocaban dos horas de calculo, y lo espere, pasaron frente a mi muchos adolescentes PRE-pubertos queriendo coquetearme. Hasta que salió el chico que esperaba.


-Hola Guapo-dije abrazándolo por detrás en el cuello


-Hola niña infantil-dijo el riéndose


-¡Oye!, respeta a tus mayores-dije


-Lo hare cuando vea a uno-dijo el


-Que niño mas grosero-dije yo


-Tu eres la que se trepa a mi-dijo el


-Es que eres tan irresistible-dije yo riendo


-Vamos a la cafetería con los demás que contigo encima de mi no puedo-dijo el


-Vamos si puedes, pero bueno vamos-dije


Nos dirigimos a la cafetería, donde todos nos miraron, encontré la mesa donde estaban mis hermanos.


-Ferdinand, allá están- dije señalando la mesa


-Ah genial vamos-dijo tomándome del brazo


Llegamos a la mesa.


-Hola, Chicos ¿Qué tal sus clases?-pregunto Ferdinand


-Aburridas-dijo Louis-Aunque había una chica, que era muy linda en mi primera clase- dijo sonriente


-Bien por ti-dijo Ferdinand-Todas las chicas se pelearon para sentarse junto a mí


-Pues, no me gusto ninguno de mi clase-dijo Emile


-A mi…. No nadie tampoco- dijo Estelle


-Pues yo hice unos amigos-dije


-que bien- dijo Estelle-Luego invitas a la casa


-si claro-dijo Emile sarcástica


Mire a mi alrededor, todos trataban de voltear a vernos discretamente, cosa que obviamente no funcionaba. Susurraban cosas de que éramos demasiado hermosos para estar en esta escuela, y burradas así.


Sonó la campana, y me fui a mi siguiente clase, para sentarme en donde quisiera.


Mi siguiente clase era, literatura. Jake me había dicho del salón.
Aún no había nadie en el salón, me senté al fondo de la fila de la derecha, hasta el fondo.


A los pocos minutos empezaron a llegar los alumnos, y el profesor ya había llegado, los asientos se iba llenando cada ves mas rápido, como la clase aún no empezaba empecé a dibujar el lago, donde había tenido mi primer beso con el.


Lo dibuje tal y como recordaba.


-Que hermoso-dijo una voz a mi lado, levante mi cabeza y vi a ese chico, el tal Christopher-Hola


-Hola y gracias-dije volviendo a mi dibujo


-Soy Christopher Edmond Thompson-dijo el


-Soy Christy Amelie Giacometti Bianacci-dije fastidiada de decir mi nombre completo


-Vaya tu ganas-dijo el


-Me lo imagine, siempre gano-dije riendo


El también rió. Un raro olor se empezó a manifestar, realmente olía… bien no me molestaba el olor, era como a naturaleza.
Era extraño y aditivo.


-No te han dicho que eres muy hermosa-dijo el, lo voltee a ver y le sonreí


-No te han dicho que eres todo un “Don Juan”-dije


-Eres muy intuitiva-dijo el acercándose mas a mi


-Si demasiadas veces-dije


-¿Por qué no vienes hoy a una fiesta?- dijo el


-¿Ya me estas invitando a salir?-dije levantando una ceja


-Pues si así quieres llamarle-dijo acercándose más a mi cara


-En realidad, no me interesa-dije volviendo a mi dibujo


-Vamos, por favor puedes llevar a tus hermanos-dijo poniendo cara de perrito


Suspire, sabía que me arrepentiría de esto


-Bien iremos-dije

lunes, 2 de agosto de 2010

Capitulo 9

Ya era de mañana, el primer día de clases, tome un baño.
Tome mi ropa, me puse unas leggins negras, una blusa suelta que quedaba unos centímetros mas arriba del muslo, de color azul celeste, con unos tacones del mismo color, ondule un poco mi pelo, y lo deje suelto, tome mi delineador negro mi rimel, y mi brillo labial rosa.

Y tome un bolso en el que sirviera para la escuela.

Baje las escaleras y estaban todos sentados en el comedor, con un gran vaso de sangre, fui, tome una de las bolsas y las serví en un vaso también.

Me senté, enseguida de Estelle, que se veía increíble.

-Te ves bien-dijo ella

-Lo mismo digo

Mire a Louis, que se veía muy bien, inclusive algo sexy, Estelle se veía muy linda pero provocativa con esa camisa en V le favorecía mucho, pero sobretodo el mas guapo era Ferdinand, se veía mas grande de lo que era, pero era increíble.

Cuado terminamos de “desayunar” aun nos quedabas 2 horas para irnos.

Papá bajo las escaleras y nos sonrió

-Que bueno que ya estén preparados para la escuela, pero me sorprende verlos aquí todavía, tan solo faltan 15 minutos para que entren a clases-dijo el

-¿Qué?-dije confundida, mire el reloj de mi celular, y así era faltaban solo 15 minutos – vámonos, Papá la próxima ves que adelantes el tiempo te agradecería que avisaras

-Bueno ya que no lo hiciste tú, lo hice por ti-dijo despidiéndose con la mano

-Ferdinand, tu te iras conmigo-dije sonriéndole

-¿No nos iremos juntos?-dijo el

-Por supuesto que no, te iras en mi carro-dije corriendo hacia la cochera

-Pero q…-dijo sin completar la frase

-Si es mi nuevo auto, sube-dije, subiendo de mi lado

-¿Quién te dio ese auto?-dijo Louis

-Papá…-dije

-¿Y el mío?-dijo el

-Te iras con una de las chicas-dije, mientras encendía en auto-Por cierto, chicas váyanse en un carro, será mejor así.

Salimos directo a la escuela mientras los demás iban detrás de nosotros, entramos al estacionamiento, donde estaba la mayoría de los chicos, de la escuela, aparque lo mas lejos de ellos. Todas las miradas estaban clavadas en nosotros, por ser los nuevos.

-Vaya será una escuela difícil-dijo Ferdinand

-Lo sé-dije

Papá nos había dicho que Ferdinand estaría en un año mas atrasado que nosotros, por la edad, pero que sería en la misma escuela, así también podríamos estar juntos.

-Que linda escuela-dijo Estelle

-Lo se, ¿ves como nos miran?-dijo Emile al parecer era lo único que le importaba

-Es cierto esas chicas no me quitan la vista de encima- dijo Louis

-A mi igual-dijo Ferdinand, sonreí

-Pero por supuesto eres un niño muy guapo-dije revolviendo su pelo

-No soy un niño Christy-dijo el apartando mi mano con cuidado

-Vamos por los horarios-dijo Louis

-Bien-dijimos al unísono

Nos fuimos, todos juntos pasando enseguida de todas las personas que se empujaban entre ellas para ver quien se atrevía a hablarnos.

Llegamos a una pequeña oficina, no podíamos entrar todos así que entre por los horarios.

-Hola, buenos días-dije de lo mas sonriente y cordial

-Hola, señorita ¿que es lo que deseas?-dijo una viejita que se veía muy frágil, y sus manos temblaban

“señorita ¿eh?, si supieras que tengo siglos de antigüedad”-pensé

-Vengo a recoger mi horario y el de mis hermanos-dije

-Me podrías decir los nombres-dijo ella

-Claro, Ferdinand Frederic, Emile Fabrice, Estelle Fabianne, Louis Maxime y Christy Amelie Giacometti Bianacci-dije

-Aquí los tiene- dijo Ella

-Gracias-dije tomándolos

-Tienes un bonito nombre- dijo ella

-Gracias de nuevo-dije avergonzada

Me voltee preparada para salir por la puerta, pero vi que un chico, era muy apuesto, no me quitaba la mirada de encima, le sonreí coquetamente, y se sonrojo, tuve suerte de haber desayunado.

Salí del cuarto, les entregue, los horarios a mis hermanos. Y sonó la campana.

-¿Te portaras bien?-le dije a Ferdinand en el oído, y volteo a verme

-No soy un niño ¿sabes?-dijo el de nuevo

-Lo se-dije dándole un beso en la mejilla

-Adiós-dijo el

-Adiós-dije

-Bien que les toca-dije viendo a mis hermanos

-Calculo-dijo Louis

-Artes-dijo Emile

-Literatura-dijo Estelle

-Lenguas extranjeras-dije –No nos toca ninguna juntos-dije suspirando

-Ya veremos las próximas clases-dijo Louis

-Bien nos vemos-dije

Me encamine a buscar mi salón, estuve unos minutos así hasta que por fin lo encontré, estaba al final del pasillo, de seguro me regañarían por llegar tan tarde, pero era nueva.

Entre al salón, todos estaban escribiendo o poniendo atención al maestro, cuando cerré la puerta todas las miradas fueron dirigidas hacia mi, absolutamente todos me miraron, incluso en profesor, se quedaron un rato en silencio, solo viéndome.

-Soy Christy Amelie y soy nueva-dije tratando de que se recuperaran.

-OH bien, alumnos ella es Christy ¿De donde vienes?-dijo el maestro, venía de demasiados lugares, simplemente el original

-De Rumania, vine con mi familia-dije sonriendo

-Bien puedes tomar asiento a lado de… Jake, levanta la mano para que te conozca Jake-dijo el profesor, localice al chico que levanto la mano pero fueron mas chicos la que la levantaron.-Alumnos bajen la mano excepto Jake ¡Ahora!

Reconocí al chico que levanto la mano, era el mismo que había visto en la oficina hace rato. Fui a sentarme a su lado ya que los asientos eran por parejas.

-Hola-dije sentándome y sonriéndole

-H-hola-dijo el, al parecer era tímido

-Soy Christy A…

-Lo se oí tu nombre completo en la oficina, es muy bonito pero muy largo-dijo el sonriendo

-Si lo se, pero no he escuchado el tuyo completo-dije, estaba acostumbrada a que la gente de mi alrededor me dijera su nombre completo y decir también el mío.

Me miró confuso.

-Soy Jake William Vender-dijo el

-Lindo nombre, Jake, es un gusto conocerte-dije sonriendo

El volvió a sonrojarse, y río sordamente

-Gracias-dijo el y sonrió

Jake, era demasiado guapo, de tez demasiado clara como la mía, una cabellera perfectamente despeinada, y rubia, con unos hermosos ojos de color verde aceituna, que llamaban la atención. Pero sobretodo tenía un cuerpo de modelo, era un chico muy musculoso, pero no exagerado.

martes, 20 de julio de 2010

Tengo nuevo blog

Realmente es algo nuevo que se me acaba de ocurrir, espero que les guste, y no esta ves no es de vampiros :D, ya tengo el prologo espero que les guste es muy diferente a los que he escrito

http://whyisdifferent.blogspot.com/

jueves, 15 de julio de 2010

Capitulo 7

Capitulo 7


Me fui a mi habitación, y me recosté en mi cama, pensaba en ese beso, calido y fortificante beso, no recordaba cuando me habían besado tan delicadamente. Era casi como cuando di mi primer beso, con tan solo 10 años.

*Flashback*

-¡Vamos Christy, te tardas demasiado!-dijo mi mejor amigo que tenia 2 años mas que yo, gritando desde el lago

-Ya voy Héctor, este vestido no me deja correr bien-dije levantándolo cada ves que podía. Vino hasta a mi y me ayudo-Gracias-dije
-No te preocupes-dijo el, sentándose en la orilla del lago, me senté junto a el.

-¿Sabes? Te extrañare mucho-dijo el, mientras clavaba la vista en el lago.

-¿Por qué dices eso?-dije

-Bueno nos iremos, mi padre el… bueno en realidad-suspiro-no importa

Mis ojos se llenaban de lágrimas, no lo podía imaginar lejos de mi, la persona mas valiosa de mi vida hasta ahora.

-Así que… ¿me dejaras?-dije tratando de que no se quebrara mi voz, cosa que no funciono, el me miro con ternura y me abrazo

-Sabes que jamás te dejaría, te quiero demasiado-dijo el aprentandome a su pecho-pero la decisión no es mia es de mi padre, le dije que me quedaría contigo, lo negó y me tengo que ir con el.

-Yo… yo también te extrañare-dije-¿Cuándo te iras?

-Hoy al medio día-dijo el suspirando, lo mire a los ojos y todas mis lagrimas salieron de mi ojos-¿Te puedo dar algo para que no me olvides?

-Sabes que nunca te olvidaria

-¿lo tomaras?

Asentí con la cabeza

Puso sus manos en mis mejillas, y me miro a los ojos fijamente, jamas olvidaria ese hermoso brillo, junto nuestras frentes y cerro los ojos, los cerre al igual que el, separo nuestras frentes y mis labios fueron presionados por algo que era muy dulce y calido, abrí los ojos, me estaba besando inocentemente. Se separo y me miro.

-No sabes cuanto te quiero-dijo, dándome un abrazo y salio corriendo. Cuando iba a medio camino se volteo – ¡Volveré a verte pronto!

Me quede sentada, llorando, suplicando por que no se fuera y se quedara conmigo, que estuviéramos siempre los dos.
Ese era el último día que lo vi, jamás volví a saber de el, cosa que me dolió mucho.

*fin del Flashback*

Reí al recordar eso, fue mi primer beso y la primera persona que me rompió el corazón, en estos momentos ese chico era lo que necesitaba, como lo extrañaba.

Sin darme cuenta ya había amanecido, me duche y me cambie rápidamente, tome otra copa de vino, y la saboree como nunca.

Tocaron la puerta de mi habitación

-Adelante-dije

-Señorita, hay un niño abajo que quiere verla-dijo ella

-OH, ya llego-dije, y fui a la puerta principal

Allí estaba el, viendo asombrado mi hogar viendo viejas pinturas, y fotografías.

-Ferdinand-dije haciendo que volteara a verme, me sonrió y vino hasta mi y me abrazo, se separo y e sonrío

-Hola Christy-dijo mientras su mirada viajaba por todas las esquinas de mi casa

-¿Qué tal te gusta mi hogar?- dije riendo por su expresión

-Creo que es muy grande para que vivas tu sola… ¿Cómo puedes pagar esto?-dijo el lo mire incrédula-perdón no es de mi incumbencia

Reí.

-Sabes no te preocupes, en realidad mis padres eran reyes, murieron y todo el dinero y el trono fueron directamente a mi, rechace el trono, y me quede con el dinero-dije sonriendo

-Entonces ¿ibas a ser reina de Rumania?-dijo con la boca abierta

-Así es- dije, parpadeo muchas veces asombrado- Ferdinand, mejor vámonos

-OH, claro-dijo saliendo de su trance

Fuimos a su casa, jugando entre nosotros, el me cargaba en su espalda y luego yo a el, como extrañaba eso.

Llegamos a su casa, pero nos fuimos a la parte trasera de su hogar, y allí estaban todos, practicando su “Don” mientras que Marc los vigilaba.

-¡Christy!-dijo Estelle, llegando hacia mí, y dándome un fuerte abrazo. Pensé que sentiría su don en mi ser, pero no paso nada.

“¿acaso ya no tengo mi don? Lo acababa de conseguir y ya no tenía nada, soy un fenómeno vampiro sin don”

-¿Qué pasa?-susurre-¿Por qué no funciona?

-¿Qué te ocurre?-dijo Estelle

-Mi don, no… no funciona- dije triste

-OH-dijo ella

-Pero… a-ayer tu lo usaste- dijo Ferdinand preocupado

-Lo se, soy extraña-dije tratando de bromear pero, ansiaba tener este don, que tanto problema causo

-Recuerdas lo que hiciste, para tener el don de Ferdinand- dijo Marc

-Y-yo… no en realidad- dije suspirando

-¿Aun tienes el don de Ferdinand?-pregunto Louis

-No lo se-dije avergonzada

-inténtalo-dijo Emile

-¿Qué?-dije confundida

-Intenta usar el don de el-dijo ella sonriendo

-¿Cómo?-dije yo mirando a Ferdinand

-Piensa en calor, algo quemándose, en el sol, lo que quieras que te recuerde al calor

Asentí con la cabeza, y me concentre en el árbol que estaba detrás de Marc, imagine que se quemaba. Me lego un olor a humo, abrí los ojos y ese árbol era el que se quemaba.

Así, que si lo tenía.

Louis lo apaga con agua, que el controlaba. Ese debía ser su don controlar agua.

-El agua y el viento-dijo Ferdinand a mi lado, sonriéndome- Lo hiciste genial

-Gracias-dije

-Bueno, ya vimos que si tienes el don de Ferdinand-dijo Marc – Ahora intenta obtener el don de Louis

-P-pero yo no…

-Solo piensa que lo obtienes, piensa que pasa una corriente eléctrica por tu cuerpo, y lo tienes-dijo el

-¿Cómo sabes que eso se siente?-pregunte confusa

-Yo se lo dije- dijo Ferdinand

-Bueno-dije

Volví a cerrar mis ojos y me concentre en Louis, que tomaba su poder, esa corriente eléctrica paso por mi cuerpo, haciendo que me estremeciera, abrí mis ojos lentamente.

En mis manos sentía el cosquilleo del aire, y sentía una extraña sensación de estar en el agua.

-¿Y?- dijo Louis

-Siento un cosquilleo y me siento en el agua-dije

-Vaya… es lo mismo que yo siento- dijo sorprendido

Reí, me sentía tan bien, era confortador no había perdido mi don al contrario y había conseguido otros mas.

Pasaron 5 años, y yo seguía yendo a esa casa que se había convertido en mi nueva familia, me habían enseñado que ellos no tomaban sangre humana si no mas bien sangre de animales, pero pocas veces tomaban de humanos, ya que esa sangre saciaba mas su sed, me llevaba excelente con todos incluso con Emile, era muy agradable.

Ellos me dejaron tomar el don de cada uno. Y así lo hice
Tome el de Emile que era acelerar y animar la vida de las plantas.

El de Estelle que es el don de la seducción, hace que te conviertas en lo que mas deseas, funciona tanto en hombres como mujeres, en mujeres es más difícil pero el punto débil es el contacto visual

El de Marc también lo tome, que es cambiar el tiempo

Nuestra estancia en Rusia había acabado, nos fuimos a Argelia, había convencido a mi familia para que vivieran conmigo, ellos eran muy independientes pero al fin aceptaron, de Argelia nos fuimos a Roma, que era tan hermoso que allí imaginaba mi boda, increíblemente hermosa. Vestida de blanco. Hermoso.
De Allí, nos fuimos a Florida que estaba llena de personas y nuestra estancia allí no duro tanto, después nos fuimos a Transilvania, cosa que nos aburrió era un pueblo sin chiste.

Sin darnos cuenta habían pasado ya 17 años, estábamos en el año 2010, y tenía una hermosa familia con la que siempre contaba, realmente, era lo mejor de mi vida, y el vampiro que me convirtió, besó, y jugo no había vuelto a aparecer.

martes, 29 de junio de 2010

CAPITULO 6

CAPITULO 6

-¿Ferdinand?- pregunte mi entras caminábamos

-¿si?

-¿me levaras con tu familia?

-si, por que ¿no quieres ir?-dijo haciendo cara de perrito

Reí sordamente.

-es solo que, hace demasiado tiempo, que no estoy con alguna familia-dije triste

-OH, pues considérame a mi como tu hermano menor-dijo dándome una sonrisa, era un amor, lo abrace

-gracias cariño-le susurre en el oído

-vamos o papá se molestara-dijo, tomándome del brazo y haciendo que corriera, corría muy rápido y era muy alto media 1,68, para su edad era muy alto, tenia un raro peinado, que no había visto jamás, pero era muy guapo.

Pasamos por un bosque, muy hermoso por cierto, y llegamos a una cabaña pequeña, muy centrada y oculta.
Ferdinand, toco la puerta y abrió un chica, muy linda, que le sonrío con un suspiro, pero su mirada cambio cuando me vio.

-tranquila Emile-dijo Ferdinand-yo la traje

-¿por que?-dijo ella como con repugnancia

-por que, tiene un fabuloso don, puede tener tu don, hace rato fue increíble la hubieras visto, fue fascinante- dije sonriendo

-¿Y?- dijo ella aun pegada en la puerta

El se puso serio

-por que quiero que hable con papá-dijo

-bien, como quieras-dijo ella, apartándose para que pasáramos

-¿Dónde esta el?-dijo Ferdinand

-Salio a cazar con los demás, yo me quede a esperarte-dijo suspirando

-ah esta bien-dijo el, y me llevo a una pequeña sala, y nos sentamos

-¿cuantos hermanos tienes exactamente?-dije

-pues…-se puso la mano en la barbilla y pensó- como diecisiete, pero muchos se fueron para seguir su camino, y ahora solo quedamos cuatro, yo, Emile, Estelle, Louis, y mi padre Marc.-dijo feliz

-WOW-dije

-si lo se-dijo

Esperamos un poco, y platicábamos de cosas sin importancia como a donde he viajado a quienes he conocido, y así. Le hablaba de todos mis viajes, y las personas que conocí cuando vivía en Rumania. Y en Paris. Se reía o abría la boca sorprendido.

Su hermana Emile, llegó.

-llego papá-dijo y se fue. Aunque tenía mal carácter (al parecer solo conmigo) tenía que admitir, que tenía gracia, su cabellera que llega hasta sus hombros de un color rubio obscuro, y sus ojos de un café chocolate muy bonitos.

Los ojos de Ferdinand brillaron y me dedico una gran sonrisa.

-Mi padre es una de las mejores personas que puede haber, es muy amable-dijo, me tomo de la mano y me jalo hasta la entrada de la casa.
Por lo que había visto la casa, era hermosa, pero no tenían mucho, parecían personas con falta de dinero.

Llegamos y ellos iban entrando a la casa.

Quede totalmente anonadada, los dos hombres que acababan de entrar eran totalmente hermosos. Junto a la chica que los acompañaba, tenía una mirada dulce y llena de simpatía

Ellos me miraron con confusión, pero al parecer supieron lo que sucedía.

-¿es ella?-dijo un chico con una cabellera de un color rubio obscuro, y unos ojos azul rey, tenía un cuerpo grande y musculoso, como todos los hombres de esta época.

-Así es-dijo Ferdinand

-Bueno, es un placer que estés aquí mi nombre es Estelle Fabianne-dijo un chica un poco mas baja que yo dándome dos besos en cada mejilla, tenía una cabellera negra con unos ojos café obscuro, era demasiado bella. Y simpática.

-Hola yo soy Christy Amelie Giacometti Bianacci-dije dije dando unas de mis mejores sonrisas.

El chico que había preguntado por mi suspiro

-Yo soy Louis Maxime-dijo el, tendiéndome una mano, yo la tome sin dudar.

-un placer-dije soltando mi mano

-Bueno pequeña, yo soy Marc Corbett-dijo el. Tenía la cabellera corta y de un hermoso café, sus ojos eran azul cielo brillante que te penetraban.

-un gusto-dije un poco nerviosa

-¿Y que te trae por aquí?-dijo el

Antes de decir algo me interrumpieron

-Yo la traje-dijo Ferdinand a mi lado – Quería que vieras su increíble don-dijo sonriente

-Así ¿y cual es?-dijo Marc interesado

-Ella puede tomar dones-dijo como si le faltara el aire

-¿Cómo?- dijo Emile ansiosa

-Si ella tomo el Mio- dijo Ferdinand, todos lo miraron con cierta preocupación-No, aun lo sigo teniendo-dijo con un suspiro, adivinando lo que pensaban

-Eso parece increíble- dijo Louis

-¿Te importaría mostrárnoslo?-dijo Marc

-La verdad, no se como lo hice- dije avergonzada

-Ah- dijo el

-Pero si lo puede hacer-dijo Ferdinand perdiendo su paciencia

-Bueno, te parece si vienes mañana, y hablamos-dijo Marc

-Yo… Bueno, no lo se- dije

-Por favor-dijo Ferdinand haciendo cara de niño pequeño, era totalmente adorable

Suspire sonoramente

-Bien, como quieras-dije

-¡Si!-dijo el feliz

-Estaré encantada de que vengas hablaremos de todo, a mi hermana no le gusta tanto hablar, ella es mas seria, pero tu te ves diferente ojala podamos ser amigas-dijo ella sonriente

-Yo también lo espero-dije sonriéndole –Creo que es mejor que me vaya-dije

-OH-dijo Ferdinand

-No tranquilo-dije al ver que se ponía triste-¿Que tal si mañana pasas por mi?- dije acariciando su pelo

-Perfecto. ¿Pero en donde vives?-dijo el

-Cerca de las montañas, que están cerca de la cuidad, será fácil de que la encuentres, es muy grande-dije

-Bien-dijo el

Voltee a ver a los demás, me observaban, fijamente viendo como me despedía del niño.

-Hasta mañana-dije

-Si, hasta mañana-dijo Louis y Estelle

Salí de la pequeña cabaña, y trate de recordar, como llegue hasta allí, estuve allí, pero todo era un completo silencio, no se oía ni un solo animal, nada.

Percibí un olor, que no olía desde varios años, era el, me puse nerviosa, estaba justo detrás de mi.

-Princesa, ¿que haces sola por aquí?-dijo el

-Lo mismo te pregunto-dije segura, y volteando a verlo

-Sabes, no he estado tan solo, he estado con muchas mujeres, claro que ninguna sobrevivió la noche-dijo riéndose

-Vaya te has divertido mucho-dije, mientras continuaba caminando hacia mi castillo, sentí como el me seguía.
Salí del bosque y seguí caminando através de la cuidad.

-Sabes… no he encontrado una chica que pueda durar tanto, pero me gustaría-dijo el tomándome por el brazo, lo fulmine con la mirada, su belleza era aun mas extraordinaria de cómo lo recordaba.

-Lo siento pero no estoy interesada-dije quitando su mano de mi brazo. Me tomo de la barbilla y me dio un beso rápido, una corriente eléctrica paso a través de mi, pero el hormigueo que debería de pasar nunca sucedió, no obtuve su don, solo obtuve una extraña reacción. Me miro a los ojos y me sonrío.

-Nos vemos-dijo y se desvaneció. Me quede allí esperando a que algo pasara y nada, me lleva mis dedos a los labios.
Seguí mi camino, mientras continuaba pensando en lo que paso.

“¿Por qué lo hizo?, es la primera ves que lo hace, solo juega conmigo… todo me pasa a mi”

Suspire sonoramente.

Llegue a mi casa lo mas rápido que pude, ya que llegue me fui a la cocina. Solo quería algo de vino.

-Ese desgraciado, ¿Cómo se atreve?-susurre mientras tomaba una copa de vino.

Me fui a mi habitación, y me recosté en mi cama, pensaba en ese calido y fortificante beso, no recordaba cuando me habían besado tan delicadamente. Era casi como cuando di mi primer beso.

sábado, 26 de junio de 2010

CAPITULO 5

CAPITULO 5

Pasaron varios años, me iba a cada uno de los pueblos de Francia cada 4 años, tenia que cambiar de sirviente cada año y eso me aburría, después este ultimo pueblo ya era hora de que me fuera a mi siguiente destino, ya estábamos en 1988, y seguía haciendo lo mismo, también continuaba haciendo mis vestidos y cada ves iba mucho mejor, en los varios pueblos y ciudades que estuve aprendí demasiados idiomas y me encantaba, me encamine a Rusia, no me gustaba tanto el lugar pero lo intentaría, el vampiro que me había convertido no lo había vuelto ver desde que estaba en Paris, en Rusia, era todo muy distinto, pero casi o mas hermoso, había muchas personas que se veían amables, y algunos incluso apuestos.
Mucha gente miraba a la recién llegada.

-Добро пожаловать, мисс, я надеюсь, вам нравится этот город, мы рады, что ее здесь (bienvenida, señorita, espero que le guste esta ciudad, estamos encantados de tenerla aquí)-me dijo, un señor, algo viejo.

-Большое спасибо (muchas gracias)-dije, desde la ventana de mi carruaje, solo quería llegar a mi nuevo castillo e ir a ver las tiendas y los apetitosos humanos rusos.


Llegamos a un pequeño castillo, que era muy hermoso, lleno de plantas, y un pequeño lago a la derecha algo rustico.
Les dije a mis sirvientes que acomodaran todo en mi habitación, y que volvería en 4 horas, exactamente en el crepúsculo.

Me fui a varios lugares, y tiendas enormes pase por algunos monumentos de hace siglos, y muy curiosos, estaba viendo la estatua de un hombre que era amigo de mi padre, que salvo a Rusia de una guerra. A mi izquierda me hablaron.

-así que tu eras la del olor-dijo un chico como de 14 o 15 años

-¿perdón?-dije confundida

-¿tu eres la vampirita?-dijo viéndome de arriba abajo, realmente me había intimidado

-¿c-como sabes eso?-dije nerviosa

-soy un vampiro, al parecer, todavía no tienes bien agudizados tus sentidos, para no haberme olido-dijo el

-oye perdóname si no estoy consiente de todo lo que pasa a mi alrededor-dije defendiéndome

Sonrío de una manera muy bonita

-lo siento, a veces me pasa se muy frío pero es por culpa de mi don-dijo acusándose

“este niño también conoce su don, no puede ser soy la única que no conoce o no tiene su don”

-¿estas bien?-dijo el niño, sacudí mi cabeza y le sonreí

-por supuesto, y dime ¿como te llamas?

-Ferdinand Frederic- dijo tendiéndome la mano- ¿y tu eres?

-Christy Amelie Giacometti Bianacci- dije tomándola

En ese momento sentí como si algo muy caliente me recorriera el cuerpo, era como fuego.
En esos momentos lo vi todo rojo, voltee a ver un árbol que se encendió, ¡¿Qué acabo de hacer?! Encendí un árbol solo con verlo, ¿que diablos esta pasando?

Ferdinand me miro sorprendido, y con la boca abierta en una perfecta O.

-TOMASTE MI DON-dijo como si le faltara el aire-¿Cómo lo hiciste?

-no lo se-dije-pero ¿que diablos hace tu don?

Bajo la mirada, y me sonrío

-bueno cuando miro las cosas, estas se incendian… pero solo si quiero, pero a veces se descontrolan por algunos de mis sentimientos-dijo el, quede atónica

-¿pero lo puedo controlar?-dije, queriendo un si por respuesta

-por supuesto, solo debes de pensar, en el agua el hielo, en todo eso-dijo viéndome como si fuera un espectáculo, cerré los ojos y me imagine en la nieve, en una playa, en todo. Ya no sentí el calor en mi cuerpo, pero estaba segura que ese don seguía en mi.


Suspire sonoramente.

-listo- dije abriendo los ojos sonriéndole

-fascinante-dijo para el – el tal vez deba saberlo-decía de nuevo para el

-¿Quién debería saberlo?- pregunte curiosa

-mi familia- dijo sonriente

-¿toda tu familia es de vampiros?- se río

-si, pero no somos sus hijos es decir el nos acogió, somos adoptados, nos encontró cuando ya estábamos convertidos, pero en diferentes lugares.- dijo sonriendo ante algún recuerdo

-¿cuantos años tienes?- pregunte, quería saber cuantos “vampiricos” tenía

-tengo 15 en años humanos, y de vampiro, unos 155-dijo, tenia poco siendo vampiro.

-¿Cómo puedes saber, tanto de olores de vampiro y todo eso, si eres mas joven que yo? –dije

-por que mientras tú comprabas ropa, mi papa me decía, que debía hacer en estos casos-dijo orgulloso

-Ah-dije recelosa, por que el supiera mas que yo